
Las pistolas para realizar piercings se encuentran regadas en todo lugares, sobre todo en las populares ferias artesanales de verano, contrariamente a lo que muchos piensan, el piercing realizado con una pistola no duele menos que el realizado por una aguja. La pistola coloca el piercing a la fuerza sobre el tejido o el cartílago, lo que es una forma poco cuidadosa y muy abrupta de hacer el agujero.
El aparato no es limpio ni seguro. Con la pistola se terminan compartiendo gérmenes entre las personas perforadas (Hepatitis –VIH). Sin embargo, las agujas se utilizan para una sola persona y se desechan (en los sitios adecuados, obvio). Los lugares profesionales jamás utilizarían una pistola para perforar la piel.
Es bueno saber que estas pistolas originalmente se utilizaron para marcar ganado, diseñadas por lo tanto solamente para perforar el lóbulo de la oreja de vacas y ovejas.
De ninguna manera hay que pensar que uno se puede perforar la lengua ni cejas ni cualquier otro sitio fuera del tradicional (si bien ya dijimos que ni siquiera conviene hacerlo en los lóbulos), ya que también causa problemas con la cicatrización.
Los pendientes que se incrustan con este tipo de máquinas tienen un diseño inapropiado, incluso para los lóbulos.
El pendiente que colocan estas pistolas es muy corto como para permitir la inflamación y además se hace muy difícil su limpieza, acumulando mugre incluso dentro de la cicatrización.
Por lo tanto, además de antihigiénica, la pistola puede causar infecciones, problemas de cicatrización y hasta encarnación de la herida.
Como conclusión te recomiendo que te realices una perforación en lugares acreditados, si lo piensas bien tal vez te costara unos $2000 mas que en una feria artesanal, pero tendrás tu aro adecuado, no tendrás ningún problema de cicatrización y lo mejor es que te encontraras asesorado por un profesional.

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